domingo, 29 de abril de 2012

No había nadie que pudiera lograr que cambiara un poco el rumbo, con mi idea la primera...y que no 
agobiaran mucho. Y así fue! me revelé contra todo hasta el sol, viviendo entonces una distorsión y me
 enfadé con el mundo. Malditos complejos que siempre sacan lo peor! Pensé "en la fuerza estará lo mejor" , me disfrace 
de uno que no era yo, buscando esa firmeza llegué a un lugar negro y pensé que eso era el valor..Y sufrí de tal manera
por dejar de ser quien era, por pensar que ser cobarde...era ser lo que creyera.
Los valientes son los que son de verdad y los fuertes ni sus guerras, los valientes los que saben llorar
con la cara descubierta...y es mirarme ahora a la cara y SER QUIEN SOY!
 
 
No entiendo porque a veces me es tan difícil poder decir lo que siento, es algo muy extraño e ilógico, “tienes a la persona que mas quieres en frente de ti, la ves a los ojos oyes como te pregunta algo y tu te quedas sin habla, finges estar pensando cuando en realidad te bloqueas, le das vueltas al asunto y al final no dijiste nada” exactamente eso es lo que me pasa. En este mundo, en este tiempo, en este momento y para mi hay una persona muy especial. Una persona que a lo largo del tiempo he podido conocer, admirar, confiar pero sobretodo he podido querer y me a trevo a decir que e llegado a amar tal vez pienses que es ilógico y tonto pero “hay razones del corazón que la razón no conoce” y si!! me enamoré de esa persona.
No se, fue raro, desde que la conocí me pude dar cuenta que era diferente a las demás.Pero el tiempo pasó y al principio sentí que sería algo pasajero, pero después comencé a tratarla y me enamoré mas, hasta llegar a un punto en el que mis amigos decían que estaba loco y que había llegado a la obsesión aunque yo digo que no.Después llegamos a ser buenos amigos, pero como en toda amistad siempre hay problemas en los cuales los dos queríamos tener la razón, sin embargo eso pasó, los dos hablamos y poco a poco los fuimos superando y creo que ahora seguimos siendo buenos amigos.Después creo que comencé a cometer ciertos errores.Lo que decía no concordaba con lo que hacía y siento que hubo un poco de confusión en élla, intenté explicarle de mil maneras pero como siempre nunca me creyó, ya que lo que decía no era lo que demostraba.Ahora intento que me entienda por medio de una carta y… no le pido que me quiera de la manera en la que yo la quiero.Solo quiero que sepa que la veo porque no puedo evitar verla. Que a veces cuando hablo con ella siento como si mi corazón se saliera de control y que cuando se enoja conmigo me siento muy mal. Me duele saber que la persona a la que mas quiero me detesta, también me duele saber que no me crea que la quiero demasiado, y sabes, no quiero frustrarme porque nunca fui capaz de decirle lo que sentía. Una vez tu me dijiste: “es mejor decirlo en el momento en que lo siente porque después ya no tiene caso” y es lo que estoy haciendo, tal vez decírselo no cambie nada pero mínimo no viviré con el que “hubiera” pasado si se lo hubiera dicho, ahora… quieres saber quien es esa persona… creo que esta demás decírtelo no? Pero esta bien te lo diré… eres tu!!


La base de todo, esta en los intereses, las falsedades, las mentiras. Que le paso al mundo? Creo que respuestas están en peligro de extinción. Las personas ocultan misterios de lo que en realidad son en lo más profundo de sus almas y eso para que? Para después de todo aparentar ser algo que no lo sos, para lastimar a todos aquellos que la rodean, heridas que duelen, muchas veces estas no se curan o sino cuesta mucho para cerrarlas y dejarlas en el pasado.


De repente te das cuenta de que todo ha terminado de verdad, ya no hay vuelta atrás, lo sientes y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo antes de lo que pensabas, mucho antes y es ahí justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez y por mucho que te esfuerces ya no volverás a sentir lo mismo, ya nunca volverás a sentirte a tres metros sobre el cielo. 
Que  que cada día te digan lo mucho que te quieren, un beso a cada momento, un abrazo cuando lo necesitas, un hombro donde apoyarte, un amor verdadero, una amistad para siempre, irse de fiesta cada sábado, dormir todo el domingo y el lunes volver a empezar, disfrutar cada momento como si fuera el último, intentar cumplir los sueños, cantar hasta quedarse afónico, saltar en los charcos, mirar por la ventana como los copos de nieve van cayendo lentamente mientras tú te tomas un chocolate calentito, la sonrisa de un niño pequeño, ver las fotos de hace años, encontrarse con un amigo de la guardería, pisar las hojas caídas del invierno, arrancar el césped, oler una rosa, tropezar cien veces con una piedra y levantarte cada tropezón, que te acaricien la mejilla, morderte las uñas cuando estás nervioso, querer hasta que te duela, llorar de alegría, tener a alguien para abrazarse en las películas de terror, saltar hasta que te duelan las piernas, reír hasta que te duela el estómago, gritar y gritar al infinito, querer y que te quieran, soñar, correr hasta quedarse sin aliento, volverse loco, beber hasta que no podamos más y al día siguiente tener una resaca impresionante, saltar las normas, romper los muros... Podría seguir todo el día, diciendo cosas que me gustan, hay que mirar lo bueno de la vida.


 
¿Que fue esto? ¿Que nombre se le habria podido dar a este sentimiento tan inusual pero a la vez tan hermoso? ¿Que estaba sucediendo? Casi podria recordar cada momento a tu lado, cada sonrisa, cada abrazo, cada muestra de cariño que me dabas. En ese momento podia gritarle a el mundo que era la persona más feliz que existia y todo gracias a ti, aprendi que el amor se manifiesta de muchas maneras y puede llegar a tener diferentes dimensiones. Mi amor por ti era tan grande que hubiera hecho cualquier cosa con tal de que fueras feliz. Cada momento que pasabas a mi lado quedaba grabado en mi memoria como una grabacion de piedra, nada ni nadie podía borrar ese momento tan dulce. Atesoraba cada minuto a tu lado como si fuera el último, ¡adoraba estar a tu lado! Y siempre que nos despediamos tu aroma quedaba en mi piel toda la noche y tu beso en mi mejilla dejaba una sonrisa permanente en mi rostro, permanecías el resto de la noche en mis pensamientos, a la hora de dormir protagonizabas la mayoría de mis sueños. Todo esto era tan maravilloso que me provocaba querer detener el tiempo y vivir una vida contigo así para siempre; me hacías una persona feliz, sentía que era indestructible, ¡sentía que era una persona completa! Pero no todo era color de rosa, una pequeña voz en mi cabeza (probablemente la de mi conciencia) me gritaba que este amor que sentía no era bueno, que debería de quedarse en una amistad y no confundirse con nada más y entonces cometí uno de los errores más grandes de mi vida: escuché esa voz y luché por dejarte ir, creí que iba a ser fácil pero mi corazón estaba demasiado involucrado y en lugar de beneficiarme de tener tu amistad y compañía, lo perdí todo, perdí cada momento a tu lado, te perdí a ti. Todo esto me lastimó de una manera inimaginable, eras mi pensamiento a todas horas, perdía la concentración a todas horas, sentía que algo desgarraba mi alma lenta y muy dolorosamente, andaba por la vida sin rumbo, sentía que ya no tenía razón de existir. Hubiera sido más fácil si sólo yo hubiera sufrido las consecuencias de mis actos pero en el proceso tú también empezaste a sufrir y eso destruía mi alma aún más. De alguna manera tú y yo nos fuimos recuperando, parecía que te recuperabas más pronto de lo que esperaba y por alguna razón eso me hundía aún más. Creí que la solución a todo sería olvidarte para siempre, dejarte ir, no verte jamás pero mi corazón gritaba por ti a todas horas. Tomé la decisión de seguirte viendo a pesar de que eso me destruyera y gracias al poco contacto que tuvimos fui volviendo a ser yo poco a poco. Sentía que podía vivir de nuevo, que podía salir adelante. 
 
-La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor. 
Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo.